lunes, 6 de mayo de 2013

Capitulo 1


Intento de suicido así había sido  clasificado, aunque esto no era verdad porque ok, si lo admito me había cortado las muñecas pero no intentando suicidarme   solo quería  alejar un poco el dolor de mi alma ya lo había hecho antes pensé que como en aquellas ocasiones esto no tendría una consecuencia tan grave, obviamente me equivoque corte entre dos viejas cicatrices con un cúter que hace mucho había  encontrado por ahí, quizá presione demasiado solo sé que me sentía mareada como cuando no desayunaba lo suficiente, solo supe que tardaron mucho en ir por mí,  que todo era oscuro que cerré los ojos y cuando lo abrí llevaba un vestido azul, ya no tenía cicatrices, tenía  un bolso con un Mp3 y un libro, no supe que pasaba, después el suelo perdió densidad y empecé  a caer con suavidad sin vértigo casi con placer. Cerré  de nuevo los ojos, cuando los abrí simplemente no lo creí.
Me vi a mi misma en una cama de metal era obvio que se trataba de un hospital, las paredes sin color los muebles y cuadros sin personalidad los cables conectados a mí que detectaba un poco de vida, los vi a ellos papa con gesto enfadado mi madre parecía preocupada el doctor nada apuesto como los de la televisión empezó a hablar, yo me acerque ellos no me vieron, debía  ser un sueño.
Recordé las técnicas para descubrir si se trataba de un sueño, salte mas no flote tantas veces que me frustre  no era un sueño entonces que ¿ un alma en pena, un espíritu tal vez un fantasma?
Solo alcance escuchar unas cuantas palabras que  dijo el doctor "Está en coma" mi mama se estremeció un segundo, papa la intento abrazar ella lo rechazo con un gesto, recordé mi tercer cicatriz cuando ella le había dicho a papa que le daba asco ese día llore mucho, el también.
Sacudí la cabeza  y salí a, pasillo  no estaba muy segura para que solo vi a la gente pasar  ellos no se percataban de mi presencia solo estaba ahí mi alma, mi espíritu o mi fantasma lo que se ha que fuera. Me senté a pensar, no sabía qué hacer, no sabía dónde estaba ni siquiera sabía que era, solo estaba ahí, era invisible. Como siempre.
No sé cuánto tiempo paso pero alguien a pesar de saber que no se dirigía a mi voltea a verlo su voz me había  llamado poderosamente la atención, tenía los ojos azules y el cabello rojo me recordaba a mi personaje favorito: Ron Wesley , sonrió.
-Hola-repitió y apenas lo creí  me miraba a mí, me veía  a pesar de ser invisible -Soy Ed -se presento.
 Me sorprendí, obviamente primero porque se suponía que en estos momentos nadie podía verme  y segunda porque no era la clase de chica que los muchachos  se detenían a mirar o saluda, más bien me evitaban en lo  posible nunca me miraban me ignoraban y recurrían a mi cuando necesitaban la respuesta de la tarea de álgebra. El chico, Ed espero mi respuesta con una sonrisa imposiblemente dulce lo observe mejor  su cabello estaba despeinado pero lucia bien, tenía pecas en las mejillas y su piel era pálida. Lo que siempre me ha llamado la atención en las personas son sus ojos los de él eran azul, azul en una combinación de cielo con sol y mar tranquilo.
-¿Me ves?-pregunte de forma estúpida y casi sin querer, el río- Por el amor de Dios-pensé su risa, era un sonido casi perfecto con la dosis exacta de felicidad, de dulzura, un toque de ternura sin mencionar que era extremadamente contagiosa. Solo parpadee en espera de su respuesta.
-Si-me dijo y sonrió esta vez solo estirando los labios sin mostrar los dientes . Yo lo procese solo asintiendo.
-Mónica-le respondí, el por fin asintió satisfecho sin dejar de sonreír
-¿Cómo estás? -me pregunto luego de unos segundos, miraba las yemas de sus dedos que tenían callos y agitaba los pies parecía nervioso, su pregunta me hizo sonreír nunca nadie me preguntaba cómo estaba.
-No muy bien-respondí con honestidad
-¿Por qué?-él subió una pierna a la silla, girándose a mi mirándome con verdadero interés la sonrisa había sido sustituida por una de comprensión, el gesto me conmovió quise llorar parpadee un poco
-Nada-evite el tema ¿Qué le diría? Soy un fantasma, un alma en pena, un espíritu ni siquiera yo lo sabía
-Debes tener algo-me dijo, negó con la cabeza
-Es complicado-respondí
-Todo se soluciona-me dijo odiaba eso odiaba el "Todo se soluciona" en realidad no resultaba cierto nada se solucionaba, nada cambiaba, nada avanzaba, nada acababa, nada se hacía mejor, no para mí, yo viva atascada ese mundo donde nada jamás podía ser mejor, no para mi jamás. Ahora si llore no sé cómo no sé cómo logre llorar por que ni siquiera sé que soy, solo me levante y camine, sentí sus pasos detrás de mí susurro mi nombre  y yo trate de borrar de mi cabeza el cómo sonaba cuando él lo pronunciaba. Me gire para mirarlo, parecía auténticamente preocupado, ahora lloraba por ello por ese chico que apenas conocía pero se preocupaba por mí, hizo adema n de tocarme di un paso atrás el apenas iba articular palabra, cuando una mujer  paso atravesó de mí.