Intento de suicido así había sido clasificado, aunque esto
no era verdad porque ok, si lo admito me había cortado las muñecas pero no
intentando suicidarme solo quería alejar un poco el dolor de
mi alma ya lo había hecho antes pensé que como en aquellas ocasiones esto no
tendría una consecuencia tan grave, obviamente me equivoque corte entre dos
viejas cicatrices con un cúter que hace mucho había encontrado por ahí,
quizá presione demasiado solo sé que me sentía mareada como cuando no
desayunaba lo suficiente, solo supe que tardaron mucho en ir por mí, que
todo era oscuro que cerré los ojos y cuando lo abrí llevaba un vestido azul, ya
no tenía cicatrices, tenía un bolso con un Mp3 y un libro, no supe que
pasaba, después el suelo perdió densidad y empecé a caer con suavidad sin
vértigo casi con placer. Cerré de nuevo los ojos, cuando los abrí
simplemente no lo creí.
Me
vi a mi misma en una cama de metal era obvio que se trataba de un hospital, las
paredes sin color los muebles y cuadros sin personalidad los cables conectados
a mí que detectaba un poco de vida, los vi a ellos papa con gesto enfadado mi
madre parecía preocupada el doctor nada apuesto como los de la televisión
empezó a hablar, yo me acerque ellos no me vieron, debía ser un sueño.
Recordé
las técnicas para descubrir si se trataba de un sueño, salte mas no flote
tantas veces que me frustre no era un sueño entonces que ¿ un alma en
pena, un espíritu tal vez un fantasma?
Solo
alcance escuchar unas cuantas palabras que dijo el doctor "Está en
coma" mi mama se estremeció un segundo, papa la intento abrazar ella lo
rechazo con un gesto, recordé mi tercer cicatriz cuando ella le había dicho a
papa que le daba asco ese día llore mucho, el también.
Sacudí
la cabeza y salí a, pasillo no estaba muy segura para que solo vi a
la gente pasar ellos no se percataban de mi presencia solo estaba ahí mi
alma, mi espíritu o mi fantasma lo que se ha que fuera. Me senté a pensar, no
sabía qué hacer, no sabía dónde estaba ni siquiera sabía que era, solo estaba
ahí, era invisible. Como siempre.
No
sé cuánto tiempo paso pero alguien a pesar de saber que no se dirigía a mi
voltea a verlo su voz me había llamado poderosamente la atención, tenía
los ojos azules y el cabello rojo me recordaba a mi personaje favorito: Ron
Wesley , sonrió.
-Hola-repitió
y apenas lo creí me miraba a mí, me veía a pesar de ser invisible
-Soy Ed -se presento.
Me sorprendí, obviamente primero porque se suponía que
en estos momentos nadie podía verme y segunda porque no era la clase de
chica que los muchachos se detenían a mirar o saluda, más bien me
evitaban en lo posible nunca me miraban me ignoraban y recurrían a mi
cuando necesitaban la respuesta de la tarea de álgebra. El chico, Ed espero
mi respuesta con una sonrisa imposiblemente dulce lo observe mejor su
cabello estaba despeinado pero lucia bien, tenía pecas en las mejillas y su
piel era pálida. Lo que siempre me ha llamado la atención en las personas son
sus ojos los de él eran azul, azul en una combinación de cielo con sol y mar
tranquilo.
-¿Me
ves?-pregunte de forma estúpida y casi sin querer, el río- Por el amor de
Dios-pensé su risa, era un sonido casi perfecto con la dosis exacta de
felicidad, de dulzura, un toque de ternura sin mencionar que era extremadamente
contagiosa. Solo parpadee en espera de su respuesta.
-Si-me
dijo y sonrió esta vez solo estirando los labios sin mostrar los dientes . Yo
lo procese solo asintiendo.
-Mónica-le
respondí, el por fin asintió satisfecho sin dejar de sonreír
-¿Cómo
estás? -me pregunto luego de unos segundos, miraba las yemas de sus dedos que
tenían callos y agitaba los pies parecía nervioso, su pregunta me hizo sonreír
nunca nadie me preguntaba cómo estaba.
-No muy
bien-respondí con honestidad
-¿Por
qué?-él subió una pierna a la silla, girándose a mi mirándome con verdadero
interés la sonrisa había sido sustituida por una de comprensión, el gesto me
conmovió quise llorar parpadee un poco
-Nada-evite
el tema ¿Qué le diría? Soy un fantasma, un alma en pena, un espíritu ni
siquiera yo lo sabía
-Debes
tener algo-me dijo, negó con la cabeza
-Es
complicado-respondí
-Todo se
soluciona-me dijo odiaba eso odiaba el "Todo se soluciona" en
realidad no resultaba cierto nada se solucionaba, nada cambiaba, nada avanzaba,
nada acababa, nada se hacía mejor, no para mí, yo viva atascada ese mundo donde
nada jamás podía ser mejor, no para mi jamás. Ahora si llore no sé cómo no sé
cómo logre llorar por que ni siquiera sé que soy, solo me levante y camine,
sentí sus pasos detrás de mí susurro mi nombre y yo trate de borrar de mi
cabeza el cómo sonaba cuando él lo pronunciaba. Me gire para mirarlo, parecía
auténticamente preocupado, ahora lloraba por ello por ese chico que apenas
conocía pero se preocupaba por mí, hizo adema n de tocarme di un paso atrás el
apenas iba articular palabra, cuando una mujer paso atravesó de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario